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La crisis climática en América Latina también entraña una crisis del agua. ¿Cómo avanzamos?

publicado a la‎(s)‎ 22 nov 2022, 7:21 por Verónica Coroleu | FuCER

Con alrededor de un tercio de los recursos hídricos del mundo, América Latina tiene la mayor dotación de agua per cápita, que casi cuadruplica el promedio mundial. Gracias a sus abundantes recursos hídricos, la región tiene la producción de electricidad más verde del mundo, dado que el 45 % se genera a través de energía hidroeléctrica y con una vasta agricultura. América Latina es la mayor exportadora neta de alimentos a nivel regional, lo que crea empleo para millones de hogares que dependen de la agricultura para su subsistencia.

El agua también es un insumo crucial para muchas pequeñas y grandes empresas. Cumple un papel fundamental en la reducción de la pobreza al acelerar el crecimiento económico y sustentar la abundante biodiversidad de la región. Durante las últimas tres décadas, además, el acceso a servicios de abastecimiento de agua y saneamiento ha dado lugar a una marcada disminución de las enfermedades transmitidas por el agua y ha mejorado las condiciones de vida, en particular de los habitantes de zonas urbanas. De hecho, durante la reciente crisis ocasionada por la COVID-19, el lavado de manos sistemático fue uno de los pilares de las estrategias de prevención.

No obstante, 150 millones de personas, o alrededor de la cuarta parte de la población en América Latina y el Caribe, viven en zonas donde el agua es escasa, y más de 400 millones carecen de servicios de saneamiento seguros.  Estas cifras aumentarán a medida que el cambio climático altere el ciclo del agua. Los glaciares andinos han retrocedido entre un 30 % y un 50 % durante los últimos 30 años, lo que pone en peligro la seguridad hídrica de las ciudades y las comunidades. Las cuencas hidrográficas se están degradando rápidamente, y el 25 % de los ríos, lagos y acuíferos están contaminados debido a la descarga de efluentes sin tratar derivados del uso municipal, industrial, minero y agrícola.

Las sequías que ha sufrido recientemente el Cono Sur del continente han afectado marcadamente la producción y la calidad de los cultivos en Argentina, Chile y Paraguay. Las inundaciones recurrentes causan daños por valor de USD 1700 millones cada año, mientras que los daños económicos producidos únicamente por las sequías durante los últimos 40 años ascienden en total a USD 24 000 millones. Esto pone en peligro los avances socioeconómicos que la región ha logrado con gran esfuerzo y acrecienta el riesgo de malestar social. Si no se adoptan medidas climáticas, la situación se agravará.

En el informe publicado recientemente por el Banco Mundial, El agua importa: Crecimiento resiliente, inclusivo y verde por medio de seguridad hídrica en América Latina se aboga con énfasis por asignar al agua un nivel prioritario en las agendas políticas nacionales. El agua debe ser un elemento central de los esfuerzos para promover la inclusión y el desarrollo humano y también de las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático. 

Para avanzar, los Gobiernos, los ciudadanos y los actores privados deben considerar al agua un activo estratégico, finito y manejable, y un bien que trasciende las fronteras. 

  • El agua es un activo finito. Esto supone la neecidad de un uso más eficaz y eficiente.  Las áreas de gestión del riego, del suelo y de la productividad del agua requieren atención. Los servicios de agua, desde los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento hasta los sistemas de riego y drenaje, se deben gestionar de manera más eficiente, con operaciones y mantenimiento adecuados y mayor sostenibilidad financiera para ampliar con más rapidez los servicios. Los hogares, las industrias y los prestadores de servicios deben ahorrar agua, optimizar su uso y reutilizarla de una forma más sistemática.
  • El agua es un activo manejable. Es necesario fortalecer las instituciones mediante la implementación de sistemas sólidos de gestión del agua . Las instituciones encargadas de la gestión de los recursos hídricos deben mejorar su autonomía técnica, rendición de cuentas y transparencia. Es necesario empoderar a las instituciones encargadas de las cuencas fluviales, así como mejorar la capacidad de los órganos reguladores en todos los niveles. Los países necesitan instrumentos de información, elaboración de modelos y planificación más adecuados para proteger y aprovechar sus activos de agua y prevenir y anticipar los riesgos hídricos. La tenencia del agua debe ser más firme y los riesgos hídricos se deben entender y gestionar de una manera más adecuada.

El Banco Mundial ya está trabajando con los Gobiernos de la región en la búsqueda de soluciones que permitan fortalecer la resiliencia de los países y las personas a las crisis climática e hídrica y, con ese fin, reúne a las partes interesadas, proporciona financiamiento específico y difunde experiencias internacionales y enfoques innovadores, entre ellos la digitalización, las soluciones basadas en la naturaleza (i) o los principios de la economía circular (i). Trabajando juntos, podemos lograr que la inigualable dotación de agua de América Latina sea el activo que debería ser para que podamos concretar la visión de un desarrollo más verde, inclusivo, resiliente y sostenible, incluso frente al cambio climático.



https://blogs.worldbank.org/es/latinamerica/la-crisis-climatica-en-america-latina-tambien-entrana-una-crisis-del-agua-como

Reuniones Anuales de 2022: El desarrollo en crisis

publicado a la‎(s)‎ 19 oct 2022, 7:46 por Verónica Coroleu | FuCER

umento de la pobreza. Escasez de alimentos. Crisis energéticas. Crisis de deuda. Cambio climático. Inflación. Guerra.

Los titulares son desalentadores. Y fueron un telón de fondo inevitable para las Reuniones Anuales de este año del Grupo Banco Mundial (GBM) y el Fondo Monetario Internacional. Las reuniones brindaron la oportunidad de dar la señal de alarma sobre estos peligros, y debatir cómo avanzar para ayudar a los pobres y vulnerables.

“Una serie de difíciles acontecimientos y políticas macroeconómicas sin precedentes se combinan para provocar una crisis en el ámbito del desarrollo”, dijo el presidente del Banco Mundial, David Malpass, en un discurso que pronunció antes de las reuniones en la Universidad de Stanford. Las consecuencias humanas de estas crisis superpuestas son catastróficas.

En la sesión plenaria de las Reuniones Anuales celebrada el viernes, Malpass planteó que el Grupo Banco Mundial y otras instituciones de Bretton Woods deberían sopesar sus funciones y estructura de capital, y evolucionar para abordar mejor el cambio climático y los bienes públicos mundiales.

En la declaración emitida el sábado por el presidente del Comité para el Desarrollo, un foro de nivel ministerial que representa a los 189 países miembros, se hizo notar que las crisis superpuestas han provocado retrocesos en la reducción de la pobreza y un aumento de la desigualdad. Además, se solicitó a la Administración del GBM entablar un diálogo con el Directorio Ejecutivo para reforzar la visión común del GBM, que incluye las prioridades estratégicas, el enfoque operacional y la capacidad financiera para impulsar y ampliar la respuesta a los desafíos mundiales de desarrollo. También se pidió a la Administración estudiar las recomendaciones del reciente examen independiente de los marcos de suficiencia de capital de los bancos multilaterales de desarrollo, y hacer un seguimiento a finales de año con una hoja de ruta para evaluar y analizar cada recomendación.


La urgencia se refleja claramente en las noticias diarias sobre la inflación, el cambio climático, el hambre, las protestas sociales y la violencia. El Grupo Banco Mundial trabaja activamente para resolver estos desafíos, es realista en sus evaluaciones y está ansioso por encontrar soluciones.
David Malpass
Presidente del Grupo Banco Mundial

La invasión de Rusia a Ucrania estuvo muy presente en las mentes de los encargados de formular políticas que asistieron a las reuniones. En la Segunda Mesa Redonda Ministerial sobre el Apoyo a Ucrania, diversos líderes expresaron su apoyo unificado al país. El Banco Mundial, la Unión Europea y el Gobierno ucraniano publicaron el mes pasado una evaluación rápida de daños y necesidades, en la que se estimó que se necesitarían USD 349 000 millones para los esfuerzos de recuperación y reconstrucción de Ucrania, es decir una vez y media el PIB del país antes de la invasión.

“Cuanta más ayuda reciba Ucrania ahora, más pronto pondremos fin a la guerra de Rusia”, dijo el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, durante la sesión a través de videoconferencia.

La guerra es una de las crisis superpuestas que afecta actualmente al mundo. Los eventos públicos de este año permitieron a autoridades normativas, expertos, actores del sector privado y otras partes interesadas intercambiar ideas sobre algunos de los principales desafíos: el crecimiento inclusivo, la seguridad alimentaria, la educación, y la transición resiliente y con bajas emisiones de carbono. Los diálogos se volvieron más urgentes en medio del creciente riesgo de recesión mundial, el mayor aumento de la pobreza mundial en décadas y una quinta ola de deuda que podría provocar crisis en los países en desarrollo.

En el evento sobre el crecimiento inclusivo se puso de relieve la necesidad de que los encargados de la formulación de políticas se preparen en el presente para enfrentar condiciones financieras más difíciles en el futuro, y la importancia de las reformas normativas, la innovación y la inversión en las personas para lograr la prosperidad compartida.

“Tenemos que exigirnos a nosotros mismos, no preguntarnos si estamos haciendo cosas buenas y más buenas que antes, sino si estamos haciendo suficientes cosas buenas en relación con el inmenso desafío mundial y las enormes oportunidades a nivel global", dijo Lawrence Summers, exsecretario del Tesoro de Estados Unidos y presidente emérito de la Universidad de Harvard, durante su participación en el evento. Summers también fue economista en jefe del Banco Mundial.

En otro evento de alto nivel, sobre el costo de las crisis de los alimentos y los combustibles, se analizó cómo los países pueden hacer frente a las crisis alimentarias y energéticas, que se han visto exacerbadas por la invasión rusa a Ucrania y tienen el mayor impacto en los pobres. Una de las principales conclusiones de la sesión fue que los encargados de la formulación de políticas deben evitar las restricciones a las exportaciones, proteger a las comunidades vulnerables y mantener el foco en la transición hacia la energía limpia y los sistemas alimentarios resilientes.

Malpass dijo durante la reunión de los ministros de Finanzas y Agricultura del G20 (i), realizada el martes, que los precios de los alimentos probablemente se mantendrán en niveles históricamente altos hasta 2024, ya que la guerra en Ucrania sigue cambiando los patrones del comercio, la producción y el consumo. El Banco Mundial ya ha comprometido USD 6300 millones de su paquete de respuesta para abordar la seguridad alimentaria por valor de USD 30 000 millones, cuyo objetivo es ayudar a los agricultores a aumentar la producción, mejorar la nutrición y crear sistemas alimentarios resilientes.

El cambio climático fue otra emergencia que acaparó la atención durante las reuniones. En un evento sobre el financiamiento de la transición resiliente y con bajas emisiones de carbono, realizado el jueves, se examinaron formas de abordar simultáneamente las necesidades climáticas y de desarrollo, apoyando al mismo tiempo a las personas y las comunidades.

El énfasis en el clima fue constante a lo largo de toda la semana. Diversos líderes analizaron el nuevo Fondo para Ampliar la Acción Climática Reduciendo las Emisiones o SCALE (i), que proporcionará donaciones a los países en desarrollo para facilitar la generación de reducciones verificadas de emisiones. El fondo se pondrá en marcha el próximo mes durante la COP27. En la reunión de la Coalición de Ministros de Finanzas para la Acción Climática (i), el presidente Malpass dijo que el Banco Mundial también está trabajando en proyectos de desmantelamiento de plantas de carbón, iniciativas de reducción de las emisiones de metano y un conjunto de nuevos informes sobre el clima y el desarrollo de los países (CCDR). El miércoles, por ejemplo, se dio a conocer el CCDR de China en que se estima que el país necesita entre USD 14 billones y USD 17 billones en inversiones adicionales para infraestructura y tecnologías verdes tan solo en los sectores de energía y transporte para lograr cero emisiones netas de aquí a 2060.

Si bien el temor a una recesión y el aumento de la fragilidad han predominado en los titulares noticiosos, una de las consecuencias duraderas de la COVID-19 es el impacto en la educación. En una época en que el 70 % de los niños en los países en desarrollo no pueden entender un texto sencillo y los jóvenes de mayor edad se enfrentan a un mercado laboral hostil, los desafíos planteados por las pérdidas de aprendizaje fueron analizados en otro eventoLos panelistas que participaron en la sesión “Invertir en educación” coincidieron en la importancia de dar prioridad a las inversiones para acelerar la recuperación del aprendizaje y de las habilidades.

En su discurso en Stanford, el presidente Malpass analizó el panorama económico mundial y advirtió que el cambio radical que se observa en las políticas fiscales, monetarias y regulatorias desde la crisis financiera de 2008 crea el riesgo de que en las próximas décadas no se invierta lo suficiente en desarrollo.

“La urgencia se refleja claramente en las noticias diarias sobre la inflación, el cambio climático, el hambre, las protestas sociales y la violencia”, dijo Malpass. “El Grupo Banco Mundial trabaja activamente para resolver estos desafíos, es realista en sus evaluaciones y está ansioso por encontrar soluciones”.








https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2022/10/16/annual-meetings-2022-development-in-crisis?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM157090

Aproximadamente 2400 millones de mujeres en el mundo no tienen los mismos derechos económicos que los hombres

publicado a la‎(s)‎ 10 mar 2022, 5:10 por Verónica Coroleu | FuCER   [ actualizado el 10 mar 2022, 5:11 ]

A pesar de la pandemia, 23 países mejoraron su legislación para promover
la inclusión económica de las mujeres en el 2021

CIUDAD DE WASHINGTON, 1 de marzo de 2022. Según el informe del Banco Mundial titulado La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022alrededor de 2400 millones de mujeres en edad de trabajar no tienen igualdad de oportunidades económicas, y 178 países continúan con barreras legales que les impiden participar plenamente en la economía. En 86 países, las mujeres enfrentan algún tipo de restricción laboral, y 95 países no garantizan la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor.

A nivel mundial, las mujeres todavía acceden a solo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres, lo que se traduce en una puntuación total de 76,5 sobre 100 puntos, que indicaría la existencia de una paridad jurídica completa. Sin embargo, a pesar del efecto desproporcionado que la pandemia mundial ha generado en la vida y los medios de subsistencia de las mujeres, 23 países reformaron sus leyes en el 2021 y dieron pasos muy necesarios para promover la inclusión económica de las mujeres, según el informe.

"Si bien se han logrados avances, a nivel mundial la brecha entre los ingresos esperados tanto de hombres y mujeres a lo largo de su vida es de USD 172 billones, casi dos veces el producto interno bruto (PIB) anual del mundo", señaló Mari Pangestu, Directora Gerente de Políticas de Desarrollo y Alianzas del Banco Mundial. "A medida que avanzamos hacia un desarrollo verde, resistente e inclusivo, los gobiernos deben acelerar el ritmo de las reformas legales, para que las mujeres puedan desarrollar todo su potencial y beneficiarse de manera plena y equitativa".

El informe La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022 mide las leyes y regulaciones en ocho áreas que afectan la participación económica de las mujeres en 190 países. Las ocho áreas son Movilidad, Trabajo, Remuneración, Matrimonio, Parentalidad, Empresariado, Activos y Jubilación. Los datos ofrecen puntos de referencia objetivos y medibles para analizar el avance a nivel mundial hacia la igualdad de género. Solo 12 países, todos integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tienen paridad jurídica entre los géneros. La novedad de este año es un estudio piloto realizado en 95 países sobre las leyes que rigen el cuidado infantil, un área crucial en la que se requiere apoyo para que las mujeres se desempeñen con éxito en el empleo remunerado. También se incluye un análisis sobre cómo se implementan en la práctica las leyes que influyen en el empoderamiento económico de las mujeres, donde se enfatiza la diferencia entre las leyes que figuran en los códigos y la realidad que viven las mujeres.

En 2021 las regiones de Oriente Medio y Norte de África y África al sur del Sahara mostraron las mejoras más significativas en el índice de La Mujer, la Empresa y el Derecho, aunque continúan rezagadas en términos generales con respecto a otras partes del mundo. Gabón se destaca por haber introducido amplias reformas en su código civil y por haber promulgado una ley sobre la eliminación de la violencia contra la mujer. La puntuación de este país aumentó de 57,5 en el 2020 a 82,5 en el 2021.

A nivel mundial, el mayor número de reformas correspondió a los indicadores de parentalidad, remuneración y trabajo. Muchas modificaciones se centraron en la protección contra el acoso sexual en el trabajo, la prohibición de la discriminación por razones de género, la extensión de la licencia remunerada para los nuevos padres y madres, y la eliminación de las restricciones laborales para las mujeres. Los indicadores de remuneración y parentalidad muestran los puntajes promedio más bajos del índice, pero durante el último año se elevaron en 0,9 y 0,7 puntos, respectivamente, y alcanzaron promedios de 68,7 y 55,6. Los avances en el indicador de parentalidad se han referido en gran medida a la licencia por paternidad y a la licencia parental compartida, pero su baja puntuación destaca la necesidad de acelerar las reformas en esta área.

"Las mujeres no pueden lograr la igualdad en el lugar de trabajo si están en una posición desigual dentro del hogar", afirmó Carmen Reinhart, Vicepresidenta Sénior y Economista en Jefe del Grupo Banco Mundial. "Eso implica lograr condiciones equitativas y asegurarse de que el hecho de tener hijos o hijas no impida a las mujeres participar plenamente en la economía y hacer realidad sus esperanzas y aspiraciones".

En todo el mundo, 118 economías garantizan 14 semanas de licencia remunerada para las madres. Más de la mitad (114) de las economías analizadas estipulan una licencia remunerada para los padres, pero la duración promedio es de solo una semana. El año pasado, la Región Administrativa Especial de Hong Kong (China), que anteriormente ofrecía 10 semanas de licencia remunerada por maternidad, estableció la duración mínima recomendada de 14 semanas. Armenia, Suiza y Ucrania incorporaron la licencia remunerada por paternidad. Colombia, Georgia, Grecia y España, además, establecieron la licencia parental remunerada, que ofrece a ambos progenitores algún tipo de licencia pagada para cuidar al niño o niña después del nacimiento. Las leyes que promueven la licencia remunerada para los padres pueden reducir la discriminación en el lugar de trabajo y mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal.

En el informe La Mujer, la Empresa y el Derecho 2022 se introducen estudios piloto en dos nuevas áreas: el entorno jurídico referido a los servicios de cuidado infantil y la implementación de las leyes. Un número creciente de economías están invirtiendo en el cuidado infantil con el fin de mejorar sus habilidades y reconocer el trabajo no remunerado que desempeñan las mujeres, quienes suelen asumir una mayor cantidad de tareas de cuidado. En esta investigación piloto se analizó la legislación de 95 economías y se observó que la mayoría de las economías de ingreso alto de la OCDE y de Europa y Asia central regulan servicios públicos de cuidado infantil, mientras que en Oriente Medio y Norte de África y en Asia meridional, las normas obligan al sector privado o a los empleadores a brindar servicios de cuidado para los hijos o las hijas de sus trabajadores.

Para que el cuidado infantil resulte más asequible y se utilice ampliamente, algunos países ofrecen apoyo financiero a las familias o a los proveedores de estos servicios. En esta investigación, también, se analizaron varios aspectos referidos a la calidad de las prestaciones que están sujetos a regulación, como la proporción de maestros por niño, el tamaño máximo de los grupos, los requisitos de capacitación para los docentes y las exigencias que deben cumplir los proveedores de estos servicios en relación con las licencias, las inspecciones y la presentación de informes. Es necesario recabar más evidencias sobre lo que constituye un servicio de buena calidad y sobre los aspectos de la calidad que podrían determinar que las familias utilicen estas prestaciones.

En esta edición también se examina cómo funcionan en la práctica los indicadores de La Mujer, la Empresa y el Derecho en 25 economías. Un análisis de los esquemas de implementación de las leyes revela una brecha significativa entre la legislación que figura en los códigos y el funcionamiento legal. Las leyes por sí solas no son suficientes para lograr mayor igualdad de género: entran en juego no solo su implementación y cumplimiento, sino también las normas sociales, culturales y religiosas. Estas brechas se analizarán más a fondo en las futuras ediciones del informe La Mujer, la Empresa y el Derecho.

Aspectos regionales destacados

Economías avanzadas: Las economías avanzadas continúan logrando avances en los indicadores. GreciaEspaña y Suiza reformaron sus leyes en el 2021, todas centradas en mejorar la licencia remunerada para los nuevos padres y las nuevas madres. Doce economías avanzadas, son las únicas economías del mundo que obtienen una puntuación de 100: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Portugal, España y Suecia.

Asia oriental y el Pacífico: La región de Asia oriental y el Pacífico sigue reformando su legislación en favor de la igualdad de género, pero a un ritmo lento. Dos economías de Asia oriental hicieron reformas el año pasado. Camboya introdujo un sistema de pensiones de vejez en el que se equiparó las edades que tanto los hombres y las mujeres pueden jubilarse con pensión completa. Vietnam eliminó todas las restricciones al trabajo para las mujeres.

Europa y Asia central: La región de Europa y Asia central es la segunda región con mayor puntuación, obteniendo un puntaje promedio de 84,1. Cuatro economías implementaron reformas el año pasado. ArmeniaUcrania y Georgia introdujeron la licencia de paternidad remunerada. Ucrania también equiparó las edades en las que los hombres y las mujeres pueden jubilarse con pensión completa. Chipre permitió a las mujeres solicitar pasaporte de la misma manera que los hombres. Siguen existiendo importantes desafíos en las áreas de remuneración y jubilación, las cuales tienen las puntuaciones promedio más bajas en esta región. Por ejemplo, casi la mitad de las economías en Europa y Asia central no tienen disposiciones legales que exigen la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor, y las edades para jubilarse con pensión completa son aún desiguales en 17 economías.

América Latina y el Caribe: En América Latina y el Caribe, las mujeres acceden a menos de tres cuartas partes de los derechos legales que se otorgan a los hombres. De las 32 economías de la región, dos promulgaron reformas el año pasado. Argentina contabilizó explícitamente los períodos de ausencia por cuidado infantil en las prestaciones de jubilación. Colombia se convirtió en el primer país de América Latina en introducir la licencia parental remunerada, con el objetivo de reducir la discriminación contra las mujeres en el lugar de trabajo. Solo la mitad de las economías de la región garantizan algún tipo de licencia remunerada para los padres.

Oriente Medio y Norte de África: En Oriente Medio y Norte de África, las mujeres acceden, en promedio, a solo la mitad de los derechos legales que se otorgan a los hombresSin embargo, esta región es la que más ha mejorado sus leyes gracias a las reformas promulgadas en cinco economías. Bahrein estableció la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor y eliminó las restricciones del trabajo nocturno para las mujeres. También derogó las disposiciones que otorgaban a la autoridad competente la facultad de prohibir o restringir el trabajo de las mujeres en determinados empleos o industrias. Egipto promulgó leyes que protegen a las mujeres de la violencia doméstica y facilitan el acceso al crédito para las mujeres al prohibir la discriminación basada en el género en los servicios financieros. Kuwait prohibió la discriminación por razones de género en el empleo y aprobó una ley sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo. Líbano promulgó una ley que penaliza el acoso sexual en el trabajo. Omán permitió a las mujeres solicitar pasaporte de la misma manera que los hombres.

Asia Meridional: En Asia Meridional, las mujeres acceden a solo dos terceras partes de los derechos reconocidos a los hombres en la región. Solamente una economía de la región implementó reformas. Pakistán eliminó las restricciones del trabajo nocturno para las mujeres. 

África al sur del Sahara: África al sur del Sahara tiene una amplia gama de resultados en el índice de La Mujer, la Empresa y el Derecho, con puntajes que oscilan entre 89,4 en Mauricio y 29,4 en Sudán. La región implementó reformas integrales, logrando la segunda mejora más alta en el índice el año pasado. Gabón se destaca, ya que emprendió reformas sustanciales de su código civil y aprobó una ley para eliminar la violencia contra las mujeres. Estas reformas concedieron a las mujeres los mismos derechos que a los hombres para elegir dónde vivir y obtener un empleo sin necesidad de un permiso por parte de sus maridos; eliminaron el requisito de que las mujeres casadas obedezcan a sus maridos, y permiten que las mujeres sean cabeza de familia de la misma manera que los hombres. Gabón concedió a los cónyuges los mismos derechos sobre los bienes inmuebles y la misma autoridad administrativa sobre los bienes durante el matrimonio. También, promulgó una ley que protege a las mujeres de la violencia doméstica. Las reformas de Gabón concedieron a las mujeres los mismos derechos que a los hombres para abrir una cuenta bancaria y prohibieron la discriminación por razones de género en los servicios financieros.

También en la región de África, Angola promulgó una ley que penaliza el acoso sexual en el trabajo. Benín eliminó las restricciones al empleo de las mujeres en la construcción, de modo que ahora ellas pueden trabajar en todos los mismos puestos de trabajo de igual manera que los hombres. Burundi estableció la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor. Sierra Leona facilitó el acceso de las mujeres al crédito al prohibir la discriminación por razones de género en los servicios financieros. Togo introdujo una nueva ley que ya no prohíbe el despido de trabajadoras embarazadas, lo que reducía las oportunidades económicas de las mujeres.


COMUNICADO DE PRENSA N.º 2022/047/DEC


https://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2022/03/01/nearly-2-4-billion-women-globally-don-t-have-same-economic-rights-as-men?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT&deliveryName=DM134060

Educación sobre el cambio climático

publicado a la‎(s)‎ 17 feb 2021, 6:32 por Verónica Coroleu | FuCER

Un curso donde aprenderás cómo trabajar el tema del cambio climático con estudiantes de primaria y secundaria, de una manera constructiva y divertida.
https://www.edx.org/es/course/educacion-sobre-el-cambio-climatico?utm_campaign=idbx&utm_medium=partner-marketing&utm_source=email&utm_content=cambio_climatico_marketing_cloud

¿Puede el COVID-19 ayudarnos a visualizar un futuro más sostenible y resiliente?

publicado a la‎(s)‎ 16 dic 2020, 7:46 por Verónica Coroleu | FuCER

La pandemia del coronavirus es, ante todo, una tragedia humana. Los casos conocidos superan el millón y más de 60,000 personas han fallecido.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, afirmó el mes pasado que la lucha contra COVID-19 es la prioridad inmediata del mundo. Sin embargo, esto no debería distraernos de la crisis climática, que permanecerá con nosotros por mucho más tiempo y con impactos catastróficos mucho mayores.

Miles de millones de personas se están adaptando actualmente a las restricciones para derrotar al COVID-19. ¿Podrían estas experiencias ayudarnos a visualizar cómo se ve un mundo más sostenible y resiliente y cómo podemos enfrentar el cambio climático?

nota completa: https://blogs.iadb.org/sostenibilidad/es/puede-el-covid-19-ayudarnos-a-visualizar-un-futuro-mas-sostenible/

Como Llegar a Cero Emisiones Netas

publicado a la‎(s)‎ 29 oct 2020, 7:06 por Verónica Coroleu | FuCER

Como Llegar a Cero Emisiones Netas describe el trabajo inspirador que están realizando distintos países de ALC para diseñar e implementar estrategias y planes de descarbonización a largo plazo. Transformar nuestras economías para llegar a cero emisiones netas será difícil. Sin embargo, cada vez hay más evidencia que demuestra que esto es técnicamente posible y con el enfoque adecuado puede traer beneficios económicos a la región. Además, no hay duda de que llegar a cero emisiones netas es esencial para enfrentar la crisis climática e implementar los objetivos del Acuerdo de Paris

Tensión entre las dimensiones sanitarias y económicas de la crisis

publicado a la‎(s)‎ 7 may 2020, 7:25 por Verónica Coroleu | FuCER

En el corto plazo, la manera más efectiva de enfrentar la crisis sanitaria, evitar una pandemia no con- trolada y un elevado número de muertes es recurrir a medidas de confinamiento generali- zadas.  Sin  embargo,  los  confinamientos  generalizados  están  asociados  con  fuertes  costos económicos en términos de desempleo, caídas en los salarios y aumentos en la pobreza 

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