Novedad
Pobreza y Prosperidad Compartida 2023
El informe muestra que, a nivel global, la reducción de la pobreza se ha desacelerado y la desigualdad de ingresos ha aumentado tras la pandemia, poniendo en riesgo los objetivos de desarrollo sostenible. Destaca la necesidad de políticas que impulsen el crecimiento inclusivo y la redistribución del ingreso.
El reporte identifica que entre 2019 y 2022 el ingreso del 40 % más pobre creció a una tasa promedio del 2,1 % anual, mientras que el ingreso del 60 % restante registró un crecimiento del 5,4 %, ampliando la brecha de prosperidad compartida. Además, la pandemia de COVID‑19 revertió tendencias positivas en 30 países, incrementando la proporción de población bajo la línea de pobreza internacional del 8,6 % al 9,2 % en 2022.
Ejemplos concretos incluyen a India, donde el ingreso per cápita del decil más bajo cayó 1,8 % en 2021, y a Sudáfrica, donde la desigualdad medida por el coeficiente de Gini se mantuvo por encima de 0,63, el nivel más alto de la OCDE. En contraste, países como Vietnam y Ruanda lograron reducir la brecha de ingresos en más del 10 % mediante programas de transferencia condicionada y expansión de la cobertura de salud.
Para Argentina y la región, el informe sugiere que la recuperación post‑pandemia debe enfocarse en fortalecer la protección social, mejorar la recaudación tributaria progresiva y promover la formalización del empleo. Sin políticas redistributivas efectivas, la desigualdad estructural podría obstaculizar la consecución de los ODS, particularmente el ODS 10, y limitar el crecimiento económico sostenible en América Latina.
Fuente: Banco Mundial — https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/39383